martes, 23 de junio de 2026

LA RESURRECION EXISTENCIAL DE DANIEL URRESTI AUTOR BENEDICTO JIMENEZ

 


LA RESURRECCIÓN EXISTENCIAL DE DANIEL URRESTI

El lunes 22 de junio,  el ex ministro del Interior y General EP  ( R ) Daniel Urresti ante una pregunta de la periodista Milagros Leyva si estuvo en la cárcel, contestó con los ojos humedecidos que la experiencia es inenarrable y solo el que ha estado en prisión puede saberlo.

El Tribunal Constitucional había ordenado su libertad tras anular su condena de 12 años de prisión que el Poder Judicial le impuso por el asesinato con alevosía del periodista Hugo Bustíos, aplicando la cuestionada Ley 32107 que prescribe delitos de lesa humanidad, norma cuya constitucionalidad ratificó a finales de 2025. El l TC sostuvo  que el crimen cometido contra Bustíos en 1988 no puede catalogarse como delito de lesa humanidad porque ocurrió antes de que en el Perú entrara en vigencia el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional( 1 de julio 2002).

Así, el delito de asesinato con alevosía cometido contra Bustíos no es imprescriptible, por lo que tienen que aplicarse los plazos de prescripción previstos en el Código Penal de 1924, vigente cuando ocurrieron los hechos.Este plazo es de 30 años, es decir, una prescripción ordinaria de 20 años más un plazo extraordinario de 10 años.

“ El plazo de 20 años se extiende hasta el 24 de noviembre de 2008. Y, si en dicho momento, el recurrente hubiera estado sujeto a una investigación o juzgamiento, con la aplicación del plazo extraordinario, la posibilidad de procesarlo y sancionarlo habría estado vigente hasta el 24 de noviembre de 2018″, se lee en el fallo.

Por ello, el TC concluyó que “al momento  que Daniel Urresti fue condenado a 12 años de prisión,  el plzo de prescripción de la acción penal había vencido”.

Al ver a este personaje en esa actitud compungido y con expresión doliente hemos sido  testigos de la resurrección existencial de este político que  gozó en determinado momento del  mortal goce del poder al más alto nivel como congresista y ex ministro del Interior durante el gobierno de Ollanta Humala   porque ni cien días de felicidad es comparable a un día de privación de la libertad .

¿ Por qué resurrección existencial?

Tal vez Urresti no supo  explicar las vivencias de un preso.




Para responder a esta pregunta hagamos un esfuerzo para imaginarnos cómo pasó sus días Daniel Urrresti, primero en Ancón-1  y luego en la cárcel “Virgen de las Mercedes”(Chorrillos).

Como dijo Edmundo Paz Soldán, Boliviano, quien vive hace 30 años en los EE.UU, en su obra, Los días de la peste, la  cárcel son microcosmos donde conviven el horror con la cotidianeidad.

Esa es la cruel realidad que le tocó vivir, por más que diga que es un hombre de  carácter o que sabe sobrevivir ; recién, en prisión toma  sentido de lo que significa la libertad  y  el sentido de la frase “  cárcel es cárcel “ y que cuando un ser humano es privado de la libertad ,  siente como perder media vida.

Pero lo más trágico es que son  testigos  impotentes  de la desintegración de su núcleo familiar porque los que realmente le demostraran afecto serán sus hijos, hermanos, esposa, quienes lo  acompañarán en la prisión porque ellos también serán “prisioneros”. Y, ojo, no toda la familia.

Urresti ,  que de las cárceles solo conocía por referencia , fue  testigo presencial  que el mundo de la prisión está hecho para los desheredados de esta tierra, los que cayeron en desgracia, que las cárceles tienen sus propias reglas donde existe un sistema de corrupción asolapada que se traduce en que todo tiene un precio y si no se vende el aire dentro de la cárceles es porque el  ingenio peruano aún no ha encontrado el modo de hacerlo .

Tal vez por su condición de general, ex ministro del Interior, pudo haber tenido ciertos privilegios en zonas VIP de las cárceles ( Prevención, Anexos) con ciertas comodidades , cuidándole que nada le pase , pero con el tiempo tendrán que mezclarse con la población canera y hacer vida en común .

No estará en aquellos lugares ( los pabellones) en donde impera las  violaciones, la micro comercialización de drogas, el  “licor canero” , los crímenes encubiertos , las extorsiones, como el   menú del día, junto a la miseria, las enfermedades que  se extienden imparables en ese submundo que es las cárceles en nuestro país .

 Eso se vive a  su alrededor, en los pabellones, pero es parte del sistema penitenciario que nadie hasta hoy ha podido superarlo porque eso de reinserción, rehabilitación, resocialización, sólo figura en la Constitución y el Código de Ejecución Penal y su reglamento.

La realidad es otra, en las cárceles tiene que aprender a sobrevivir y la clave es adaptarse porque la  vida en una cárcel, por más dorada que sea,  es dura y los días y noches son larguísimas.

Poco a poco te dará cuenta que estos lugares están hechos para destruirte física  , psicológica y moralmente.

El problema es la edad porque si un año de prisión para un joven es un año, para un anciano o viejo es el doble porque se suma los achaques propias de la edad y la vejez es un mal incurables, según Séneca. Esto le debe suceder al ex presidente Alejandro Toledo.

La realidad carcelaria es muy drástica, superpoblada, generadora de prejuicios irreparables en la persona del investigado , procesado o condenado.

Urresti pudo darse  cuenta que en la en la cárcel no está atrapado en una carrera sin fin en pos del éxito , el poder, por ello ya no importa . Las veleidades del poder, la gloria, el heroísmo, las medallas, las condecoraciones, las diplomas,  todo eso es vanidad.

Aprenderá  el valor de la sencillez y la humildad. Ojalá que así sea ahora que postula para la alcaldía de Lima.

La  soberbia y  la vanidad, tiene que dejarla afuera y  aprender a ser humilde ; la humildad del cristiano porque  quiera o no , en la soledad, cuando te coge ese manto negro que se conoce como la “pensadora” , te revistes de esa espiritualidad cristina que te lleva a comprender y entender la pasión de Cristo ; un hombre justo que fue traicionado, negado,  vejado, humillado , y, finalmente, crucificado . Y,  todo por difundir una doctrina que propugnaba el amor al prójimo como a ti mismo.

 Así que, se supone, los tres años de prisión le ha servido para dejar  de lado la soberbia y se revestirá de esa humildad que se aprende en situaciones adversas , extremas, cuando te colocan en el vacío , te privan de la libertad , te humillan, te vejan, te estereotipan como un gran criminal , sin tener sentencia .

Entonces, no le hables de Dios ni de Jesús a los desventurados  que caen en prisión o estén en un hospital porque todos  los días , en la soledad de esos cuartos lúgubres, en esos espacios de 3 x 4 , buscan a Dios o Jesús, tratan de conversar con ellos para aferrarse a una esperanza.

 ¡ La esperanza! Como dice Paulo Coelho en su libro “ Ser como el río que fluye” la esperanza es lo único que la va a mantener viva, que los acompañará por la  mañana, en la tarde o en lo largo del día y muere en el anochecer , pero resucita, ya que  mientras hay vida, hay esperanza .   

Pero en la vida de los presos hay concordancias felices y coincidencias. Los presos lo que más aprecian son los días de visita, sus beneficios penitenciarios y su libertad.

 Todos los presos esperan con ansias los días de visita para conversar con tus familiares, enterarte del mundo externo, de la familia, y si tienes suerte, te visitarán los pocos amigos que te quedan porque la mayoría se espantan, apagan celulares, tienen miedo y dudan.

A nadie le gusta seguir la suerte de los  que caen en desgracia. Eso es normal porque nadie quiere seguir la suerte de los desventurados, menos los que están en prisión, porque la mayoría buscan buenas sombras donde guarecerse o siguen la estela de aquellos que suben a la cima del poder.  

Pero también se dará  cuenta que la vida feliz, buena, llena de placeres y goces, la familia unida y feliz, todo se transforma en el pasado y se desliza dentro de ti , porque a partir del día que pisas la cárcel, estás sujeto a nuevas y  absorbentes raíces de un mundo extraño y tenebroso en donde escasea la lealtad, la amistad, y la  traición no es un crimen.

Que sea inocente o un procesado sin antecedentes, que haya tenido poder político, que haya sido la preferido de Ollanta Humala o  Pedro Castillo , que es el sostén de su madre anciana y enferma,   eso no importa , eres  un reo más mientras la fiscalía prueba tu responsabilidad .

La realidad es que eres un preso y así te ve y considera el ciudadano a pie que mira embelesado , con cierto placer y morbo de que un político, ex congresista,  ex ministro del Interior, allegado a Ollanta Humala, que fue vanidoso, soberbio,  hoy está preso.

Las cárceles, sean doradas, anexos, prevención , zonas vip,  etc., están llenas de sutilezas, de corrientes ocultas que se deslizan bajo la aparente tranquilidad, la rutina diaria, de maquinaciones que es difícil descubrir sino pegas el oído a las paredes .

Los presos tratarán de alejarse de la “pensadora”, la angustia y la depresión en las horas de soledad, la  desesperanza, a través del influjo catártico de la lectura , mientras aprenden  a esperar y esperar ;ese universal deber del guerrero de la vida .

Todos los presos tienen un destino y un secreto que tratan de ocultarlo ante los demás presos. Algunos guardan una culpa que tiene que llevar él solo porque ahora, con culpa o sin culpa, perteneces al mundo de los malos. Si compartes secretos con los malvados, eso depende de ti, porque nadie te pide nada.

Cuando llegas a ese mundo, estas aterido y te sientes profundamente cansado, por más que intentes esbozar una sonrisa ante la prensa y demostrar que no pasa nada y no sientes miedo. Eso es una mascarada.

 La cruz la llevas por dentro.   Interiormente estás temeroso, con el corazón angustiado, revoloteando en torno a lo que ha pasado, piensas que esto no puede estar pasándote a ti que has sido un ex ministro del Interior.

Te acuestas la primera noche en una cama de cemento, te prestan un colchón viejo y frío, así como una frazada,  pensando que todo es una pesadilla y que al día siguiente desaparecerá. Llega el día siguiente y te das cuenta de la realidad : Cana es cana .

Los días de visita son los más esperados, todo gira en función de estos días , los ánimos se levantan y desde temprano se empieza a limpiar el pasadizo los baños , se le echa algún aroma para espantar el olor a encierro y humedad .

Empiezas a entender y comprender que todo sucede por algo, que quizás quieren probar tu fortaleza y que muchas veces  uno es humillado por haber tenido gloria y poder y que  todos podemos ser sorprendidos por el infortunio ya que el tiempo y el contratiempo nos llega a todos.

Al final , aprenderá que nada  es eterno y todo se destruye y construye a la vez y la adversidad debe ser para crecer y no destruirte, para fortalecer el espíritu, hacerte más sabio y ágil, porque mientras hay vida hay esperanza, que la libertad se consigue luchando días a día, así como la justicia tan preciada y esquiva en nuestro país .

Tendrá una resurrección existencial porque cuando salga de prisión nunca será el mismo  porque la  prisión enriquece tu apreciación sobre los seres humanos , le dará sentido a su vida .

El tiempo  de reflexión, de hundir las miradas al corazón y no existe en estos lugares prejuicios de ninguna clase.

Dicen, los que lo han vivido, que se asiste al nacimiento de la esperanza, la autenticidad, de la libertad, la caída de falsos ídolos, el mundo revela su verdadera entraña.

Al final, qué importa sufrir humillaciones y la estigmatización si existe una región en el alma que nunca podrá ser aplastada:  la verdad encerrada en nosotros mismos, la de ser inocente.

Daniel Urresti   tendrá su propia resurrección existencial como ser humano porque aprenderá a conocer quién o quiénes son realmente sus amigos, quién o quiénes son su familia, harán las paces y serán perdonados por aquellos que siempre los apreciaron  pero que ellos los alejaron de su lado porque habría caído en desgracia. 

23 junio 2026                                                                Benedicto Jimenez

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